Preguntas Frecuentes

¿Qué debes saber sobre la Reina de la Infancia Espiritual?

 La Reina de Infancia Espiritual es una nueva advocación para pedir a la Virgen que nos haga como niños. Si quieres saber más de esta devoción lee hasta el final.

¿Qué es la Infancia Espiritual?

 Es una manera de acercarse al Amor infinito que Dios tiene por cada uno de sus hijos, los Hombres. Consiste en tratarle como niños pequeños que se abandonan en Él. Infancia, hace referencia a que hay que ser como niños. Y espiritual, al alma de cada hombre.

¿Por qué hay que ser como niños?

 En el Evangelio de San Mateo 18, 1-5 se lee: «¿Quién es el más grande en el Reino de los cielos?» Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos y les dijo: «Yo les aseguro que si no cambian y no se hacen como los niños, no entrarán en el Reino de los cielos. Así pues, quien se haga pequeño como este niño, ése es el más grande en el Reino de los cielos. Y el que reciba a un niño como éste en mi nombre, me recibe a mí». Desde ese momento sabemos que es camino seguro para ir al Cielo. ¿Cómo? Poniendo los medios para hacernos sencillos como los niños.

¿Qué supone ser como niños espiritualmente?

Pedir y rezar como un niño a Dios y a su Madre. Es decir orar, insistentemente, cuando se quiere algo, confiando que si hay cariño, Él o ella nos lo concederá, si nos conviene. Pero no solo esto, sino también hablar y tratar con la ternura y la sencillez de un niño a Dios y a Nuestra Madre. La infancia espiritual se refleja de forma directa en las acciones cotidianas de cada día.

¿Por qué la Virgen es Nuestra Madre?

 La Virgen María es madre de Dios y madre de todos los hombres, porque en el Evangelio de san Juan 19,25-27, dice Jesús: …»Mujer, ahí tienes a tu hijo.» Luego, dijo al discípulo: «Ahí tienes a tu madre.» Y desde aquella hora, el discípulo la recibió en su casa. Desde entonces, es madre nuestra por petición expresa del Hijo de Dios.

¿Por qué ahora nace una nueva advocación?

La Santísima Virgen socorre a la humanidad, desde los primeros tiempos del cristianismo, cada momento histórico atiende a unas necesidades concretas surgidas en el contexto histórico, social, político y económico del momento. La Santísima Virgen no es ajena a nuestra cultura, la globalización, la revolución digital y un crecimiento desmedido del hedonismo y del mal gusto en muchas costumbres, hace necesario de manera urgente redescubrir en los adultos las virtudes que poseen los niños. El medio donde irrumpe esta nueva espiritualidad mariana es en internet, donde a diario millones de personas acceden, por lo tanto no se ha hecho esperar que el amor maternal de María brote con fuerza en este nuevo contexto para acercarnos a Jesús Niño.