Mi cuñado

No tengo palabras para explicar lo ocurrido hace unos meses.

Un día una amiga me comentó que existía una nueva advocación, mientras me lo comentaba me hizo entrega de una estampa monísima, nada común para mi, además esa imagen tan tierna vino acompañada de las siguientes palabras: “las tienes que rezar con corazón de hija pequeña”. No habíamos terminado nuestra conversación cuando mi teléfono empezó a sonar, era mi hermana que entre sollozos y con la voz cortada me relataba que mi cuñado estaba en el quirófano debatiéndose entre la vida y la muerte.

Como comprenderéis me agarré a la tierna estampa empezando a repetir la breve oración una y otra vez, con la confianza de los pequeñenines….

Mi cuñado al cabo de tres días salió del estado crítico, agradezco este favor a la Reina de la Infancia Espiritual.

Conchi (Madrid)

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