3 thoughts on “Llevamos la Infancia Espiritual al Espacio Virtual

  1. Reina de la Infancia Espiritual, Madre de la dulce Inocencia,
    En tu regazo me siento como un niño pequeño para recibir tus cariños y besos. Junto a ti, Madre querida, quiero avanzar en ese camino de la Infancia Espiritual limpiando mis asperezas, odios, rencores y desconfianzas. Te ruego que me enseñes a ser agradable a los ojos de Dios por el amor, la humildad, la sencillez, el candor, el abandono filial, la confianza y la ausencia absoluta de toda clase de complicaciones en la vida espiritual. En ti espero y confío. Amén.

  2. Es una advocación para hacernos como niños frente al mal que se extiende por las redes… cuando un niño está aprendiendo a andar, da un primer pasito pero en seguida ¿a quién extiende sus brazos y en quién busca apoyo al ver que se va a caer? En su madre… estamos aprendiendo a andar en el mundo digital, no podemos dejar de contar con el apoyo de Nuestra Madre

  3. En el Devocionario franciscano: «Vamos tras Él», encontré un epígrafe dedicado a la infancia espiritual, así en la pág. 140 del mismo titulado: Nuestra gran miseria dice lo siguiente: «Nos sentimos hijos de Dios, sí, y le llamamos Padre, pero hijos emancipados, mayores de edad. No nos sentimos niños y como tales débiles, frágiles, versátiles, caprichosos, enfermizos, mal educados y hasta lisiados. Reconocerlo, tocarlo, confesarlo, confesarlo nos humilla».

    M. Mar Paradela Gonzalez

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