Las pupitas del Señor

En estos días de Semana Santa las familias contemplan juntos a sus hijos los momentos de la Pasión. En esta ocasión un crucifijo ha servido para dar una lección de niños.

María una madre de tres niños pequeños, le explicaba a sus hijos como el Señor tenía pupitas por cada uno de ellos, para apoyar sus argumentos contemplaban el crucifijo que pendía encima del cabecero de la cama. María trataba de hacerles caer en la cuenta a sus hijos mayores de 8 y 10 años que ellos debían de ofrecer algo a Jesús para curarle las pupitas (no comer chucherías, obedecer a la primera, comerse lo verde del plato sin protestar…)

Mientras conversaban los tres como podían consolar al Señor, el hermano más pequeño de cuatro años de edad, se encaramaba a lo alto de la cama con una tirita que había buscado en un cajón, para ponérsela a Jesús en la barriguita mientras sus labios iban repitiendo “la pupita ya no te duele”.

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