Infancia Espiritual en la Vida Ordinaria

CONFIANZA HASTA EL EXTREMO

A los tres meses de embarazo le comentaron a M. que su bebé era inviable, la única solución que aportaba el Centro Hospitalario era el de llevar a cabo un aborto de forma inmediata.

Los padres de J. han dado un ejemplo de valentía, como valientes son los que confían en Dios hasta el extremo. Sin dudarlo afrontaron un embarazo difícil lleno de dudas, de miedos, de incertidumbres solamente les consolaba la esperanza de tener un día a J. en sus brazos.

Dios premio a estos padres heroicos y durante 15 días J. vino al mundo para callar a los sabios, desde la fragilidad de los bebés recién nacidos hizo enmudecer a médicos, familiares y amigos porque J. tuvo la oportunidad de nacer, de ser bautizado, de ser amado y dar mucho amor a todos los rezamos por él.

ALEGRIA DE VIVIR

Vivimos tiempos difíciles donde es justificable que la pena ronde con más intensidad nuestras horas del día.

En una habitación de un Hospital de Madrid, donde presidía una estampita de la Reina de la Infancia Espiritual tenemos a P. que tras su segunda operación de un tumor cerebral trasmitía la alegría de los niños con grandes deseos de formarse cuando abandone el Centro Hospitalario.

POCA CAPACIDAD PARA EL ENFADO

En verano la convivencia con la familia próxima se hace más intensa, comentarios inoportunos, opiniones desacertadas pueden generar un ambiente familiar árido.

C. consciente de esta realidad pero empeñada en ser pequeña ante Dios deja poco espacio para el enfado, para la cara avinagrada, C. sonríe ante la incomprensión, ante una palabra hiriente porque los corazones pequeños no tienen capacidad para los enfados.

PARA DAR GLORIA A DIOS NINGÚN MOMENTO ES INOPORTUNO

Durante estos días se está llevando a cabo una de las grandes gestas apostólicas iniciadas por laicos del siglo XXI. Una imagen de la Inmaculada tras realizar el Camino de Santiago visitará casi todos los santuarios de España: Santuarios, Parroquias, Conventos, Religiosos, Laicos, Sacerdotes…organizan en sus diócesis un recibimiento a la altísima dignidad de la Invitada.

En cada lugar surgen preguntas, dudas, necesidades…Un Convento de Zamora deseando honrar a la Madre con la plenitud de la alabanza piden a la organización las partituras de la canción creada para el evento, su forma de transmitir esta petición es como la de un niño pequeño, de forma insistente, piden a horas y a deshoras la partitura deseada, las monjitas conscientes de su insistencia se disculpan y sin esperarlo encuentran esta respuesta: PARA DAR GLORIA A DIOS NINGÚN MOMENTO ES INOPORTUNO.

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